¿Azúcar o sustituto?

Valeria Vega (Nutricionista Gold´s Gym)

A raíz del incremento del sobrepeso, obesidad y diabetes en la población, la industria alimentaria lanza sustitutos del azúcar que tienen la ventaja de agregar dulzor sin añadir muchas calorías a la alimentación. Entonces, ¿el sustituto es mejor que el azúcar?, ¿es cierto que los sustitutos producen cáncer?, ¿el azúcar es mala?…

El azúcar es un carbohidrato simple que brinda energía en forma rápida debido a que su proceso de absorción es muy sencillo y veloz. Los azúcares tienen un índice glicémico alto, es decir, una vez que son consumidos aumentan rápidamente el azúcar en sangre, provocando que el páncreas produzca una hormona llamada insulina para convertir el azúcar en energía. Cuando el azúcar en sangre es más alto de lo normal, los niveles de insulina también son alterados, lo que provoca que esta hormona empiece a almacenar grasa corporal del exceso de azúcar consumido, razón del incremento del peso corporal. Además, el consumo excesivo de azúcar ocasiona que el páncreas trabaje de más, lo que puede llegar a generar la Diabetes tipo 2.

Cuando hablamos de azúcar no sólo hablamos de azúcar blanca de mesa, también hablamos de azúcar morena (que es lo mismo que azúcar blanca pero con un baño de melaza), mieles, jarabe de maíz de alta fructosa, néctar de agave, etc. Actualmente es muy fácil excederse en el consumo de azúcar recomendado debido a que casi todos los alimentos procesados (dulces o salados) contienen azúcar.

Por otro lado se encuentran los sustitutos de azúcar que han ganado espacio en las dietas de las personas debido a aportan dulzor con bajo/nulo contenido de calorías y no aumentan el azúcar en sangre. Sin embargo, algunos estudios demuestran que el consumo excesivo de algunos de estos endulzantes puede ser peligroso.

Existen sustitutos artificiales y naturales. Dentro de los artificiales los más utilizados son la Sacarina, Aspartamo, Sucralosa y Acesulfamo de potasio y el sustituto natural más utilizado la Estevia. Entonces surge la pregunta ¿Es cierto que los sustitutos producen cáncer? Y la respuesta es no; se han realizado varios estudios científicos con cada tipo de sustituto y en ningún caso se ha logrado determinar que el consumo de sustitutos esté relacionado con el cáncer.

Sin embargo, sí hay evidencia que demuestra que el consumir sustitutos puede provocar más apetito debido a que no tienen un poder saciador como el azúcar, inclusive podrían estimular el apetito y los receptores del gusto, creando adicción al dulce. Además, estudios recientes realizados en ratas, indican que la Sucralosa puede alterar la microflora intestinal provocando aumento del peso corporal. Por otro lado estudios realizados a la Estevia evidencian que no hay un incremento del apetito luego de consumirlo y  además ayuda a reducir los niveles de glucosa plasmática e insulina, lo que refiere que la Estevia podría ayudar a regular el azúcar en sangre.

Entonces ¿azúcar o edulcorante? En exceso cualquiera de los dos son dañinos para la salud, por lo que lo ideal es consumir el que mejor calce en nuestro estilo de vida, cuidando que no haya un exceso. El consumo recomendado de azúcar al día para personas adultas es de 6-7 cucharaditas, un paquete de galletas con relleno puede tener 4 cucharaditas de azúcar, 1 vaso de gaseosa regular puede tener 9 cucharaditas de azúcar, por lo que si desean escoger consumir azúcar, lo ideal es evitar los alimentos procesados debido a que en porciones pequeñas excedemos el consumo recomendado. En caso de preferir los sustitutos la recomendación es tratar de preferir los más naturales y no excederse en la cantidad recomendada: 1 bolsita o 2 gotitas por bebida.